Resoluciones 2020: el año que no admite rendiciones

¡Feliz Año Nuevo! 🎉

Parece mentira que ya estemos en la segunda semana del año 2020, período que según teóricos astrales, promete ser un año que no aceptará ninguna carta de renuncia por parte de quienes ya tengan metas y propósitos previamente trazados.

Si bien, los cambios y resoluciones no comienzan ante la llegada de un nuevo año, sino cuando nosotros mismos nos los proponemos, de igual forma es casi imposible no contagiarse de esa energía alentadora e impulsadora que trae consigo la celebración del Año Nuevo.

Sin embargo, ésta energía a veces se vuelve un poco nostálgica, debido a que es cuando también comenzamos a lamentarnos de todas aquellas cosas que nos propusimos hacer el año anterior, pero que por motivos ajenos a nuestra voluntad o, por autosabotaje, no pudimos lograr.

¡SIN REMORDIMIENTOS! Lo que ya fue y ya pasó, ya fue y ya pasó. Todos los días tenemos de nuevo la misma oportunidad y capacidad para lograr todo lo que querramos, siempre y cuando esté a nuestro alcance.

En este sentido y, luego de pasearme por varios sites de bloggers y amig@s que estimo muchísimo, de los cuales tomé prestadas algunas ideas, decidí hacer mi propio conteo de las siete (7) resoluciones para el 2020,  que pretendo llevar a cabo en este nuevo ciclo, y que también espero le sirva de estímulo a todo el que se tope con este post. Comencemos…

METAS 2020

Imagen tomada de GIPHY.com.
1. Dar el primer paso.

Hay una cosa que se nos olvida por completo al momento en el que nos proponemos metas y/o propósitos en general, y es nada más y nada menos que la parte más importante de la ecuación: la acción. Pues no basta sólo con anotar en una hoja o en nuestra agenda, aquello que queremos lograr o alcanzar, si nos olvidamos de accionar.

Por ejemplo, si tienes como propósito para este 2020 ponerte en forma haciendo ejercicios físicos, no esperes “el momento ideal” para ello. El no tener dinero para inscribirte en un gimnasio, el esperar que pase la temporada de frío o de calor, o el esperar a terminar las clases, no son más que excusas creadas por nuestro inconsciente para hacernos creer que no es el momento adecuado para pulsar el botón de “inicio”.

Continuando con el mismo ejemplo, ¿sabías que caminar 30 minutos diarios, es uno de los mejores ejercicios físicos para mejorar nuestra circulación sanguínea, evitar trastornos cardiovasculares, y además nos ayuda a bajar de peso?

¡Atrévete a dar el primer paso! Deja las excusas de lado, y comienza (de a poco / moderadamente) con aquello que ya tienes en mente.

2. Decir “gracias” 10 veces al día.

Suena bastante fácil, pero si analizamos mejor nuestra última semana o algunos de nuestros días pasados (los más recientes), lo más probable es que no encontremos ningún “gracias” en ellos o, capaz y sólo nos topamos con siquiera uno o dos.

Aprender a decir “gracias” y, hacerlo más de una o dos veces al día, incrementa nuestra capacidad de interrelación humana, lo que a su vez nos hace compenetrarnos mucho más ante todo aquello que está a nuestro alrededor (personas y situaciones).

Y, ¿cuál es la importancia de esto?  Pues el ser humano es un ser comunicativo y, la comunicación positiva y/o asertiva (según estudios), trae consigo un importante efecto de ánimo y bienestar interno y externo (tanto para el emisor, como para el receptor).

Dicho esto, no esperemos más para mostrarle nuestro agradecimiento y gratitud a quienes nos rodean. Motivos, siempre habrán.

3. Cambiar un hábito a la vez.

Los cambios de hábitos son unas de las resoluciones más comunes en las listas de metas y deseos de Año Nuevo. Sin embargo, muchas veces nos precipitamos a querer cambiar las cosas de un momento a otro, cuando la realidad es que deberíamos tomar este tipo de decisiones con calma.

Pues no siempre nos viene del todo el bien exponernos a cambios bruscos o drásticos, luego de venir ya acostumbrados a un estilo de vida o a una forma de ser. Incluso la misma naturaleza nos lo enseña cuando luego del invierno llega la primavera, y cuando al terminar el verano viene el otoño. Es decir, no se pasa directo del frío al calor ni viceversa, ya que todo cambio necesita una transición.

Así que no te precipites… Si necesitas bajar de peso, ponerte en forma, dejar algún vicio, alimentarte mejor, aprender algo nuevo: hazlo con calma, poco a poco, todo a su debido tiempo. No te explotes ni te obligues a ti mism@ a ser una “persona nueva” de un día para otro, no apresures tus tiempos por querer alcanzar o seguir los tiempos de los demás.

Como mencioné más arriba, da el primer paso,  y luego mantente firme y persevera hasta lograr lo deseado. Disfruta de la experiencia de la transición, para después regocijarte de haber conseguido aquello que desde el inicio trazaste como meta.

4. Aprender cosas nuevas.

Esta resolución guarda un estrecho vínculo con el ítem anterior de los cambios de hábitos (todo a su debido tiempo), pero enfatizando un poco más en lo nuevo, lo desconocido, lo que desde hace ya un tiempo viene merodeando en tu cabeza. ¡Y es que de esto se trata comenzar un nuevo ciclo!

Así mismo como cuando pasamos de un grado a otro en el colegio, o de un año o semestre a otro en la universidad, donde aprendemos cosas nuevas y reforzamos lo ya conocido, así misma es la emoción de iniciar una nueva etapa y, ¿qué mejor forma para hacerlo que aprendiendo cosas nuevas?

Éste es el año para aprender a cocinar postres o esa comida mediterránea que tanto te gusta; para aprender un nuevo idioma; para aprender a bailar ese estilo musical en el que siempre te has querido desenvolver; para aprender a cantar o a tocar algún instrumento. Para unirte a un club, aprender alguna actividad que nunca antes hayas probado. Para comenzar a tomar esas clases de teatro de las que tanto te han hablado… Éste es el año para reinvindicarte. ¡Aprovéchalo!

5. Probar nuevos sabores / nuevas recetas.

Si eres de las que le encanta la comida (como a mí), al punto de creerte una crítica gastronómica reconocida, o de las que le encantaría tener no una, sino cinco estrellas Michelin en lo que al arte culinario se refiere, entonces quizás éste sea el año para experimentar nuevos sabores y nuevas, deliciosas y exquisitas experiencias culinarias.

Dejemos las inhibiciones de lado y, sin pasarnos de la raya, comencemos a disfrutar un poco más de este placer de la vida que se llama “comer”, que si bien no concuerda mucho con eso de ponernos en forma en 2020, no quiere decir que debamos descartar por completo esta resolución. Pues recuerden que la mejor dieta de todas, se basa en una alimentación sana y completa, con moderación. Sólo así, podemos expandir nuestro paladar, sin tener que preocuparnos de romper la dieta o de no estar fitness.

6. Ahorrar dinero.

Les confieso que desde que vivo sin mis padres, nadie me ha vuelto a decir que ahorre dinero, y a veces hace falta nos lo recuerden. Conozco muchas personas (entre las que solía incluirme) que muchas veces, por no tener nada ahorrado, convierten su vida en un ciclo monótono que se resume a ir a clases o al trabajo (o a ambos), luego ir a casa a descansar y ya, al día siguiente lo mismo, y así todos los días de nuestras jóvenes vidas. ¿Es esto lo que nos merecemos?

Comenzar a reunir dinero, quizás sea ese impulso que nos hace falta para regalarnos aquello que desde hace mucho tiempo venimos viendo en esa tienda online que siempre visitamos sólo para ver, o en la vitrina de algún local, que aún no hemos podido obetener porque vivimos malgastando el dinero. Empezar a ahorrar, quizás sea lo que nos hace falta para viajar, conocer nuevos lugares, nuevas culturas… En fin, lo que nos hace falta para regalarnos unas merecidas vacaciones. ¿Qué opinas?

Comienza a ahorrar de a poco, esconde lo que vayas guardando, y olvídate de que ese dinero está allí en algún lugar de tu habitación o de tu casa, sólo recuérdalo cuando vayas a almacenar más billetes o monedas, y cuando lo vayas a usar para tu propósito. ¡Tú puedes!

7. Capacitarme para lograr mis objetivos.

En ocasiones pasamos por alto esto del aprendizaje constante, por ello compartiré con ustedes uno de los secretos del éxito, que una vez le escuché decir a uno de mis profesores de la universidad, a quien estimo mucho: “nuestros éxitos y fracasos, sólo dependen de cuánto nos preparemos para ellos: para alcanzarlos (a los éxitos), y para transformarlos a nuestro favor (a los fracasos)”.

Sea lo que sea que te apasione, y que ya ejerzas actualmente o estés por emprender, recuerda que nunca está de más capacitarte, para así ser cada día mejor en lo que haces. El aprendizaje continuo, es el ingrediente secreto para lograr cualquier objetivo que te propongas. ¡Manos a la obra!

¡¡¡2020 es nuestro año!!! 🎊

Nos leemos en el próximo post

Yoli. 🌠

 

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